Metodología de trabajo

Nuestra experiencia profesional nos ofrece la suficiente confianza para poder estructurar nuestras intervenciones de diversas fases:
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Toma de contacto con el paciente

Para Phobos, es esencial el primer contacto, ya que pensamos que es nuestra carta de presentación. De esta manera, tratamos de ofrecer al paciente las facilidades para lograr que en ese momento, en el que ha decidido ponerse en contacto con nosotros, se pueda fijar una cita para conocernos y conocer “en qué podemos ayudarle”. Ponemos a disposición del paciente un citador directo on line, para que él mismo pueda decidir qué día y a qué hora le apetece hacer la consulta. Ir al citador.

Acogida y Evaluación

Durante la primera consulta, que suele durar alrededor de 45 minutos, se recoge información acerca del motivo por el que el paciente ha acudido a Phobos, así como se establece la relación terapéutica paciente-terapeuta. Es un encuentro muy importante, ya que es en esta primera impresión cara a cara cuando se establece la química, sensaciones iniciales de comodidad o incomodidad, percepción por parte del cliente de la capacidad y competencia del terapeuta, su capacidad de escucha y comprensión, etc.
Asimismo, el terapeuta aprovecha para informar al paciente de sus primeras impresiones sobre el problema planteado, le informa de la manera en que trabajarán juntos, se establecen unos plazos aproximados de tratamiento, se informa de la frecuencia de consultas, del coste de las mismas, etc. En las primeras sesiones se recoge la información necesaria para poder conformar una evaluación adecuada de la conducta problemática que ha llevado al paciente a Phobos. Utilizamos para ello una metodología diversa, desde autoinformes, autorregistros, cuestionarios de evaluación, observación, información de otros observadores, etc. Esta fase suele conllevar entre 4 y 5 sesiones.

Planteamiento de Tratamiento 

Una vez realizada la evaluación del problema, dedicamos una sesión a “devolver al paciente” nuestra evaluación. En ella planteamos el problema de manera técnica, establecemos unos objetivos terapéuticos, una metodología de intervención, unos plazos, etc, todo ello de manera consensuada con nuestro cliente. Esta fase tiene una duración variable, según problema a abordar y según paciente, aunque suele desarrollarse en torno a unas 8 ó 10 sesiones de tratamiento. En ella se entrenan los aspectos deficitarios que están provocando la conducta problema y el paciente los va poniendo en práctica bajo la supervisión y guía del terapeuta.

Seguimiento

Esta es la última fase de nuestra intervención. En ella se comprueban resultados, se valoran los cambios y se trabaja para prevenir la aparición de la conducta problema del paciente. Esta fase suele durar unos dos o tres meses, con una frecuencia de consulta mensual. Finalizada esta fase se procede al Alta al paciente.